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THR opina

Turismo Espacial: ¿Utopía o realidad?

Space TourismEl turismo espacial está en boga. Durante los últimos meses hemos presenciado como grandes corporaciones han estado peleando para ser las primeras en enviar civiles al espacio exterior, ocupando un espacio sustancial en los medios de comunicación.

Siendo un nicho del sector de la aviación, el turismo espacial tiene como ventaja competitiva principal el brindar a turistas la oportunidad de convertirse, aunque sea temporalmente, en astronautas.

Pero el turismo espacial no consiste simplemente en enviar a civiles al espacio, sino que existen diversas actividades relacionadas a este sector, cada una con su propia propuesta de valor particular. Algunas de las opciones actualmente disponibles consisten en:

  • Cazas a gran altitud: se alcanzan altitudes rondando los 20km en un transbordador espacial modificado, lo que permite a los pasajeros ver la curvatura de la tierra.

  • Vuelos de gravedad cero: ofrece la experiencia de la gravedad cero mediante una serie de maniobras en una aeronave preparada especialmente para ello.

  • Trayectos suborbitales: vuelos que “abandonan” la atmosfera terrestre, pero no se mantienen en órbita. Permiten, durante un breve espacio de tiempo, experimentar lo que sentiría un astronauta.

  • Trayectos orbitales: trayectos de mayor duración que orbitan alrededor de la Tierra.

El equipo de THR ha analizado esta tipología de turismo emergente desde diferentes puntos de vista, dada su novedad y su claro potencial de futuro, identificando en una serie de factores clave dignos de destacar.


Elementos a favor:

  • Un mercado emergente para una nueva tipología de turistas: en el siglo XXI los turistas ya no buscan viajar solo de un lugar a otro. La búsqueda de experiencias originales y la autenticidad son ahora motivaciones preeminentes, por lo que el turismo espacial presenta una oportunidad perfecta para satisfacer esas dos necesidades.

  • Aumento de actividad económica: aunque por ahora, debido a sus elevados costes, los vuelos espaciales solo están disponibles para unos pocos afortunados, el turismo espacial puede convertirse en un sector que genere empleabilidad y, por ende, beneficios económicos.

  • Avances científicos y tecnológicos: el hecho de “normalizar” los viajes espaciales supondrá un incremento en el estudio de éstos, mejorando procesos y tecnologías que hasta ahora solo estaban siendo estudiados por unos pocos. A medida que estas actividades y estudios vayan ganando más tracción y notoriedad, cabe la posibilidad de que crezca la financiación privada para financiar los costes de innovación.


Factores en contra:

  • Precios muy elevados: al ser una actividad tan innovadora, y debido a los costes tecnológicos asociados, los precios para poder ir al espacio son extremadamente elevados. Seguramente en un futuro, gracias a las posibles mejoras tecnológicas y la entrada de nuevos actores, el precio de los pasajes debería verse reducido, lo que incrementaría la demanda entre segmentos de mercado más diversos.

  • Viabilidad del modelo de negocio: hoy en día, no parece ser un modelo rentable debido a los altos costes y la poca demanda que genera.

  • Sostenibilidad: a falta de estudios longitudinales sobre las emisiones generadas por cada tipo de actividad vinculada al turismo espacial, es difícil calcular el impacto ambiental global. Dicho esto, dada la creciente preocupación por el medio ambiente y el cambio climático relacionado en el zeitgeist actual, debería ser un factor preocupante en la viabilidad a largo plazo de esta nueva modalidad de turismo, al menos hasta que se introduzcan tecnologías más avanzadas y menos contaminantes.

  • Regulaciones: la ausencia de regulaciones y protocolos de seguridad pueden convertir el turismo espacial en una actividad muy peligrosa. En su afán y urgencia por lanzar rápidamente productos al mercado, en algunos casos, los promotores del turismo espacial podrían eludir las prácticas de seguridad recomendadas de seguridad.


Conclusión:

Por el momento, todo lo relacionado con el turismo espacial está rodeado de un aura de escepticismo y, a su vez, de cierto asombro. Solo podemos conjeturar acerca del futuro, aunque cabe destacar que es la naturaleza del ser humano la que siempre nos lleva a buscar nuevos horizontes.

Cuando se creó el primer coche hace ya más de 100 años, se vaticinó que sería un producto solo para ricos y excéntricos. Solo queda preguntarse; Dentro de 100 años, ¿en qué se habrá convertido el turismo espacial?

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